La educación Presidencial.
En la educación presidencial llegó la hora de un repaso con ejemplos claros. Hay un organismo público que, desde hace casi 70 años, impulsa a la industria nacional con certificaciones, asistencia técnica e innovación.
Gracias a su trabajo:
KRETZ S.A. pudo transformar una balanza electrónica en un producto exportado a varios continentes.
Nano PoC, junto a la UNSAM, desarrolló kits portátiles de diagnóstico que hoy permiten estudios en zonas rurales y de bajos recursos.
Klimiuk Infusiones, una pyme misionera, logró colocar yerba y té gourmet en mercados de Europa, Asia y EE.UU.
Ese organismo es el INTI, el mismo que el Gobierno actual recorta y degrada. Su aporte a la producción, la competitividad y las exportaciones no es un lujo: es una herramienta estratégica para el desarrollo.
La pregunta es simple: ¿por qué destruir lo que funciona?