En menos de 50 días, dos terremotos de gran magnitud sacudieron a Venezuela y a Colombia. Mientras que el primero cuenta con más de 6 mil muertos por el sismo del 24 de junio, el segundo ya oficializó casi 300 víctimas fatales en un día. Además, ambos fenómenos dejaron pérdidas millonarias y destrozos que tardarán mucho tiempo en restaurarse. En un contexto marcado por fenómenos meteorológicos extremos y desastres climáticos, la proximidad entre ambos hechos genera un clima de incertidumbre y temor en muchas personas. Para conocer las causas de los terremotos y las probabilidades de que suceda algo así en Argentina, la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes conversó con Roberto Donna, doctor en Geología de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP).

“Lo primero que hay que decir es que los terremotos en Venezuela y en Colombia no están relacionados directamente. No se trata de una reacción en cadena, sino que responden a causas distintas”, anticipa el investigador y docente marplatense. Y sigue: “La actividad sísmica y el vulcanismo se generan a causa del enfriamiento del planeta, que mantiene activas a las placas tectónicas y producen muchos movimientos que se transforman en terremotos”.

En este aspecto, el océano Pacífico está rodeado por el “Cinturón de Fuego del Pacífico”, una extensión de 40 mil kilómetros que bordea a países de América, Oceanía y Asia. Allí se encuentran diferentes placas tectónicas que se mueven de forma constante y generan alrededor del 90 por ciento de todos los terremotos a nivel mundial.