Cumbre Mundial del Encuentro
Unidos en la diversidad.
Desde la isla de Serangan, en Bali, Indonesia, Claudio Martínez participa de la Cumbre Mundial del Encuentro: IA y Sentido Humano. Y es justamente ese último concepto el que atraviesa las conversaciones de estos días.
Porque este no es solamente un encuentro sobre tecnología. Es un encuentro de personas con saberes, culturas y experiencias diferentes que comparten una convicción: la inteligencia artificial representa una enorme oportunidad, pero su desarrollo debe estar al servicio de las personas.
Por eso, la discusión empieza por una pregunta mucho más profunda que qué puede hacer una máquina: ¿quiénes somos en la era de la inteligencia artificial?
A partir de allí aparecen otros interrogantes. ¿Hay que educar para la inteligencia o para la sabiduría? ¿Cómo está impactando la IA en la salud mental de niños y adolescentes? ¿Qué rol deben asumir los Estados en su gobernanza? ¿Cómo cambiará el trabajo?
La diversidad de miradas es una de las grandes riquezas de la cumbre, pero hay una idea que atraviesa los distintos debates: en la era de las máquinas inteligentes, la centralidad humana no puede quedar relegada.
No se trata de estar a favor o en contra de la tecnología. Se trata de decidir hacia dónde queremos orientarla.
Una inteligencia artificial que contribuya al bien común y una innovación capaz de promover el desarrollo humano con equidad y justicia social.
La tecnología avanza. La pregunta es qué humanidad queremos construir con ella.