Más IA, menos mitos en seguridad
Un informe de CASEL advierte que la inteligencia artificial mejora la detección y el análisis, pero no reemplaza los controles físicos ni el rol humano en los sistemas de seguridad.
La incorporación de inteligencia artificial a los sistemas de seguridad electrónica está transformando la forma en que se previenen y gestionan los riesgos, pero no elimina la necesidad de infraestructura física ni de intervención humana. Así lo señala el informe “Tecnologías en Seguridad 2026: más IA, menos mitos”, publicado por la Cámara Argentina de Seguridad Electrónica (CASEL).
Según el documento, la IA ya demuestra beneficios concretos, como la reducción significativa de falsas alarmas, una mejor identificación de personas y vehículos y la detección temprana de comportamientos anómalos en tiempo real. Estas capacidades permiten optimizar la respuesta operativa y mejorar la eficiencia de los centros de monitoreo.
Sin embargo, CASEL subraya que la tecnología tiene límites claros. La IA no garantiza seguridad absoluta, depende de una correcta instalación y mantenimiento y no puede sustituir los sistemas físicos, los procedimientos ni el personal capacitado. En ese sentido, el informe remarca que la seguridad efectiva surge de la integración entre tecnología inteligente, infraestructura física y gestión profesional, y no de soluciones automatizadas aisladas.