Juegos de humanoides.
Ya no solo se trata de que los robots reemplacen trabajos. Ahora también compiten en los terrenos del deporte y el entretenimiento. En China se celebraron los primeros Juegos de humanoides, con 500 autómatas y 280 equipos de 16 países que participaron en carreras, fútbol, básquet, tenis de mesa y hasta torneos de logística y manipulación. Los resultados todavía distan de ser espectaculares: generan más risas que pasión. Pero lo importante no está en la anécdota.
Detrás de este show hay un plan estratégico. China invierte 140 mil millones de dólares en startups tecnológicas, convoca universidades y centros de investigación de distintos países y apuesta a que las nuevas generaciones se inclinen por carreras vinculadas con la ciencia y la tecnología. Porque saben que el conocimiento es la clave del futuro. Lo contrario —la desinversión, la ignorancia, la primarización— solo conduce a empleos precarios, dependencia y pobreza.
Los Juegos de robots son, en realidad, una señal del mundo que viene y de la batalla global por liderar la inteligencia artificial.